El machismo convertido en perfume

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Paco Rabanne lo ha vuelto a hacer. Ya nos impresionó con su anuncio para “Invictus” y ahora, lo vuelve a hacer con “Pure XS”, y lo hace por todo lo alto.

https://www.youtube.com/watch?v=MD2dLPbbckQ

Está claro: si compras “Pure XS” vas a dejarlas a todas pasmadas, porque las mujeres no pueden resistirse a unos abdominales y a un buen perfume.

Al ver este anuncio por primera vez me quedé atónita. Una vez más la publicidad “responsable” nos la había jugado. Ahora, no solo nos utilizan como objeto sexual, sino que, además, somos un objeto sexual sin sentido común ni capacidad racional alguna. Un objeto sexual cuyo único objetivo es conseguir un buen hombre que, si viene con un buen perfume bajo el brazo, mejor que mejor.

Pure XS by Paco Rabanne, Anuncio / Foto: www.luxurialifestyle.com

Miles de mujeres peleándose por ese “perfecto” hombre al que, ni siquiera le hace falta hablar porque, jolín, tiene abdominales y se echa perfume. Es inalcanzable, tú no vales nada a su lado. Debes tener algo para cautivar a ese hombre, pero no sabes el qué. A lo mejor le gustan las pelirrojas, y tú no lo eres. No importa, no tienes nada mejor que hacer, así que peléate y arrástrate por ese hombre con ese perfecto pelazo.

Paco, te contaré un secreto: las mujeres no viven por y para los hombres. A las mujeres nos gusta viajar solas, nos gusta leer, nos gusta estudiar, nos gusta trabajar, incluso hay quienes ni quieren tener pareja, ni hijos. A otras, ni si quiera le gustan los hombres. Con esto quiero decirte que, la típica historia que te contaban de “la niña bonita de 18 años” que se casaba con el más guapo del pueblo, el hijo de los ricos, y tenían cuatro hijos, vivían felices y comían perdices en una familia tradicional se ha pasado de moda, querido. No somos «la niña bonita», ni queremos serlo.

Es triste. Saber que este anuncio habrá llegado a manos de mujeres jóvenes y que, ahora, por culpa de esto mismo, creerán que pelear entre ellas por un hombre es mejor opción que luchar por llegar a ser alguien prestigioso en su trabajo, o en aquello que les gusta. Es triste ver como la cultura nos inculca estos valores, que dejan al margen la importancia de adquirir unos determinados estudios, la importancia de formar tu capacidad de trabajo, de formarte como persona.

Pero para eso estamos las demás, aquellas a las que ya no nos convences. No nos basta con un perfume, queremos más. Cogeremos a todas las mujeres a las que intentas disuadir y les hablaremos de aquello que realmente importa. Y una cosa tenemos clara, no nos importan los abdominales, ni un mísero perfume. Nos importa la inteligencia, la humildad y por supuesto, que sepa tratarnos como iguales. Nos gusta que nos hablen de política, que nos recomienden libros, que nos acompañen a ver el grupo que nos mola. Que tenga carisma, ambiciones, personalidad.

Te propongo un reto. Y esto es para ti, Paco Rabanne. Si eres tan fantástico creando perfumes transformadores, ¿sabrías crear uno para transformar hombres ignorantes?