American History X: Un indispensable del cine contemporáneo

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El film de Tony Kaye cuenta la historia de Derek (Edward Norton), un joven “skin head” de ideología neonazi, residente en California que es encarcelado por asesinar a un negro. Una vez ha cumplido su condena, tratará de alejarse lo máximo posible del mundo de violencia en el que vivía. Sin embargo, durante su vuelta a casa, Derek se encuentra con que su hermano pequeño (Edward Furlong), está siguiendo los mismos pasos que le condujeron a la cárcel, ya que tiene a Derek como su referente a seguir en la lucha por la supremacía blanca.

El director utiliza un argumento simple para crear una película de culto para el cine contemporáneo. Se trata de un drama intenso y muy explícito, que no se anda con rodeos a la hora de transmitir su mensaje. En diversas escenas, nos sentiremos paralizados, palparemos el miedo del fascismo en nuestra propia piel. Pese a que solo la veamos una vez, esta película se asentará en nuestras mentes durante muchísimos años, recordando las escenas crueles y brutales que se muestran a través de la cámara.

Sin duda, cabe destacar la monstruosa actuación de Edward Norton, nominado al Oscar como mejor actor. El actor encarna a la perfección al personaje principal, rencoroso y cruel al comienzo y arrepentido conforme transcurre la película. Tanto él, como el resto del reparto es sublime, haciendo de la trama algo creíble, como si estuviésemos visionando una escena de odio en la vida real. El film comienza de forma explosiva, con escenas duras de ver para el espectador. Sin embargo, la crueldad de la trama irá decreciendo, aunque siempre se mostrará presente tanto al final como en algunas escenas de Derek en la cárcel.

American History X, en su reflexión del nazismo moderno, nos muestra la viva imagen de la ira y las consecuencias que acarrea. Al odio sigue más odio y esto se convierte en un círculo vicioso que en pocas ocasiones acaba con final feliz. Desgraciadamente, 20 años después, el tiempo parece no haber pasado para algunos de las ideas pronunciadas por protagonistas a los que podemos seguir encontrando, por ejemplo, en la era Trump.

Un relato sobre el rencor y la ira. Muestra cómo, a veces, cuando no se tienen respuestas certeras, se culpa al prójimo de nuestras desgracias. Una película sobre el racismo tratado de manera directa, sin tapujos ni miramientos. Tanto su brutalidad como la crueldad que muestra consiguen llegar al espectador de una manera brillante. Existen temas que han de ser tratados sin sutileza para captar la atención en mayor grado y esta es una de ellas. En su 20º aniversario, American History X sigue dando lecciones de vida a aquellos que la ven y continúa  siendo un “must see” del cine contemporáneo.