España, vendedora de armas

0
326

El valor de las exportaciones de la empresa armamentística aumenta con el paso de los años, cifra que ni decrece ni tampoco parece que se hayan tomado (o se vayan a tomar) las medidas suficientes como para considerarla un motivo real de alarma. La industria militar española es una de las más importantes del mundo, en 2007 se recaudaron alrededor de 932,9 millones de euros, y ocho años más tarde, esa suma de dinero había ascendido hasta alcanzar los 3.720,3 millones.

Entre los principales compradores se encuentra la OTAN y la UE, pero también los Emiratos Árabes Unidos, Australia y Arabia Saudita // Exportación de armas en España, 2016 / Gráfico: ABC

Si bien es cierto que el podio está ocupado en primer lugar por EEUU, seguido por Rusia y luego Alemania en cuanto a lo que venta de armas se refiere, dentro del ránking, comparado con el primer puesto que acumula un 31% de las exportaciones a nivel global, España tiene un 3% del total (siendo el séptimo país de la lista), cifra que podría ser infravalorada por algunos pero que, en cambio, tiene un largo trasfondo de muertes de las que son culpables y realmente no reconocen.

En Europa, los socios primordiales de la industria armamentística española son Alemania, Reino Unido, Italia y Francia, con quienes llevan a cabo programas aeronáuticos. El Parlamento Europeo ha demandado a los Estados miembros de la Unión realicen un embargo a la venta de armas, decisión tomada ya por naciones como Suecia, Noruega o Bélgica, determinación no aceptada por España.

El príncipe heredero de este poderoso país de Asia Occidental, Mohamed bin Salman, visitó Madrid la semana pasada y fue recibido por el presidente del Gobierno Mariano Rajoy y el Rey Felipe VI, con el propósito de cerrar un jugoso negocio: la adquisición de cinco corbetas de Navantia.

Felipe VI y el heredero de Arabia Saudí Mohamed Bin Salman / Foto: Carlos Hidalgo, EFE

Desde 2013 está aprobado un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, el cual se origina en 2006 y finalmente entró en vigor en 2014. La campaña conocida como “Armas Bajo Control” ya ha pedido al gobierno la detención de este tipo de comercio, ya que estos instrumentos de matar terminan bombardeando civiles sin ningún tipo de miramiento.

El propio Gobierno español reconoce que no existe protocolo alguno que vigile el rumbo final de las armas vendidas. La Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), es la organización encargada de aceptar o no las exportaciones y, a pesar de que se reúnan de manera secreta, las conclusiones obtenidas se acaban trasladando al Congreso de forma anual.

¿Cuántas armas venderá España hasta que quede vetada por las mismas organizaciones que compran su producto? ¿Cuánta gente habrá perdido la vida? ¿Cuántas minas antipersonas serán pisadas y balas disparadas? Estas son sólo unas pocas de las preguntas que desesperadamente nos hacemos, esperando un cambio, una paz verdadera, no ficticia, no una falsa estabilidad y neutralidad en la que se esconden lobos armados hasta los dientes de bombas y misiles “pacificadores”.