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El líquido de la vida

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El líquido de la vida

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La sangre es uno de los recursos más preciados que el Ser Humano puede ofrecer a la medicina, es un bien sin el que la medicina no habría podido alcanzar los niveles de desarrollo que tiene hoy en día.

[4 minutos de lectura estimado]

El sistema de clasificación de los tipos sanguíneos más utilizado es el sistema AB0 en combinación con el factor Rhesus (Factor RH). El tipo de sangre viene determinado por factores genéticos y no todos los tipos están igualmente distribuidos entre la población. El tipo AB- es el más raro de todos; está presente en menos del 1% de la población mundial. Además de los sistemas AB0 y del factor Rh, existen otros muchos sistemas de clasificación sanguínea, más de 30 reconocidos, entre los que podemos incluir el Sistema Lewis, el Sistema Duffy o el Sistema Kell. En algunos de estos sistemas hay tipos de sangre muy raros que aparecen en pocas personas, como en pequeñas comunidades y etnias.

 

Características de los glóbulos rojos de cada grupo sanguíneo

 

Todos los sistemas de grupos sanguíneos utilizados en la actualidad utilizan un tipaje inmunológico y se basan en determinar la presencia de ciertos antígenos en la sangre. El sistema AB0 determina la presencia de los antígenos A y B. Estos antígenos son muy comunes y es fácil clasificar a la gente según el antígeno que tienen. La gente con un tipo de sangre 0 no tiene ninguno de los dos y los de tipo AB tienen los dos. El símbolo + o − junto al tipo AB0 indica la presencia (+) o ausencia (-) del factor Rhesus, comúnmente conocido como factor Rh. En este sistema de clasificación hay 8 grupos sanguíneos posibles.

La presencia de unos antígenos y no de otros determina las personas a las que otra puede donar y de las que puede recibir transfusiones de sangre. Si se hace una transfusión sanguínea entre grupos incompatibles se puede producir una reacción inmunológica grave. Un receptor sólo puede recibir sangre de su mismo grupo o de cualquier otro grupo siempre que no tenga algún antígeno que el paciente no tenga. Por ejemplo, una persona A- tiene el antígeno A y no tiene el antígeno B ni el factor Rh, por lo que solo puede recibir sangre de grupos en los que no esté el antígeno B ni el factor Rh, esto es, sólo puede recibir de sangre de los grupos A- y 0 -.

 


Si se hace una transfusión sanguínea entre grupos incompatibles se puede producir una reacción inmunológica grave.


 

Cuándo se tiene un tipo de sangre raro puede ser más difícil encontrar donantes en caso de necesidad. Pero esto no quiere decir que siempre sea más difícil encontrar donante para los grupos más raros que para grupos más comunes. Personas con el grupo AB+, que es relativamente raro ya que solo lo posee alrededor del 5% de la población mundial, pueden recibir sangre de cualquier otro grupo sanguíneo, se dice que son receptores universales. Las personas del grupo 0-, por el contrario, pueden donar sangre a todos los demás grupos pero sólo pueden recibir sangre 0-, se dice que son donantes universales.

¿Qué ocurre si me transfunden sangre de un grupo que no es el mío? Si recibe sangre que no es compatible con la propia, su cuerpo produce anticuerpos para destruir las células sanguíneas del donante. Este proceso causa la reacción a una transfusión de sangre. La sangre que usted recibe en una transfusión debe ser compatible con la suya propia. Ser compatible significa que su cuerpo no producirá anticuerpos contra la sangre que reciba. Si esto no se trata a tiempo el paciente puede llegar a morir aunque es algo que no suele ocurrir debido a los análisis y las comparativas que se hacen entre la sangre del donante y la del receptor.

 

Tabla de compatibilidad de los diferentes grupos sanguíneos

 

La conservación de la sangre

“La sangre, una vez donada, se manda al Centro de Transfusiones de la Comunidad Valenciana para su fraccionamiento en sus distintos componentes plaquetas, glóbulos blancos y glóbulos rojos” nos dice la Dra. López, jefa del servicio de Hematología del Hospital Arnau de Vilanova. Cada uno de estos componentes tiene una caducidad y unas características de conservación diferentes “los glóbulos rojos los podemos conservar hasta 22 días siempre que estén a una temperatura de 4°, las plaquetas son un elemento más complejo ya que conservándolas a una temperatura de 22° solo aguantan 5 días y el plasma se puede congelar a una temperatura de -30° y así puede sobrevivir hasta 1 año” según el Dr. Roig, jefe del servicio de hemodonación del Centro de Transfusiones de la Comunidad Valenciana.

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Soy estudiante de Periodismo interesado en el diseño periodístico. Me encanta leer ciencia-ficción y fantasía principalmente.

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