Lo que empezó con una huelga de estudiantes a nivel internacional para protestar por las inclemencias climáticas, ha despertado una afirmación rotunda para proteger la Tierra. Hacía tiempo que la población no tomaba conciencia tal y como se pudo comprobar el pasado día 15, donde, en diferentes ciudades del mundo y, por supuesto, en España, se convocaron manifestaciones en diferentes provincias de Aragón, Cataluña, Andalucía… Es decir, los actos fueron recibidos en multitud de urbes (treinta, en total) donde los jóvenes recibieron esta protesta como una forma de lucha pacífica contra una crisis que podría acabar con la vida del planeta, al menos, tal y como la conocemos.

Alrededor de 125 países convocaron huelga por el futuro del planeta / Foto: Cristina Iglesias, Discipuli

La huelga, convocada en nuestro país por “Juventud x el clima”, asevera en su manifiesto la gravedad del asunto “Nos jugamos mucho, nos jugamos nuestro futuro”, afirman preocupados, mientras prometen tomar las riendas contra el cambio climático si los políticos no hacen nada para frenarlo.

Las consignas de la pasada manifestación eran variadas, se podían escuchar cánticos a favor del ecologismo y leer carteles con refranes como: “No hay planeta ‘b’”, “el tiempo se agota” o “no queméis nuestro futuro”. La movilización estudiantil que ha conseguido esta convocatoria ha resultado en un rotundo éxito, pero, ¿en qué derivarán estos actos? ¿serán realmente fructíferos y la Humanidad tomará verdadera conciencia ecológica?

Opinión de un par de jóvenes que se manifestaban en la Plaza de la Virgen, Valencia

La historia de Greta Thunberg

Greta, una joven activista que ahora ya tiene dieciséis años, empezó su acción ecologista el pasado agosto, con motivo de las elecciones generales de su país, Suecia, cuando, en pleno verano, la ola de calor y los incendios azotaban el país escandinavo. La muchacha pedía en ellas una reducción en las emisiones de carbono y unas mejoras climáticas, tal y como se estableció en el Acuerdo de París redactado en 2015 y firmado en 2016, por un total de 195 firmantes.

La adolescente decidió que la mejor forma de protestar sería sentándose en las afueras de la asamblea legislativa sueca, el Riksdag, de forma diaria y durante la jornada escolar, portando un cartel con el dicho “Skolstrejk för klimatet”, traducido al español como “Huelga escolar por el clima”.

Cabe destacar que no sólo ha asistido a actos pro-ecologistas en su país, sino que también participó en la conocida como “Rise for Climate” en las afueras del Parlamento Europeo y fue a la capital británica para asistir a las declaraciones de la organización Extinction Rebellion.

Greta Thunberg, conferencia para TEDxStockholm, enero 2019

“La ONU pide cambios sin precedentes para evitar la catástrofe medioambiental del planeta”

El País, 13 de marzo de 2019

¿Qué propone el Acuerdo de París?

Entre sus principios, se pueden encontrar los siguientes objetivos:

  1. Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático;
  2. Aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promover la resiliencia al clima y un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, de un modo que no comprometa la producción de alimentos;
  3. Elevar las corrientes financieras a un nivel compatible con una trayectoria que conduzca a un desarrollo resiliente al clima y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

Fuente: Artículo 2. Acuerdo de París. Naciones Unidas.

Además de este acuerdo, es importante recordar otras formas de toma de conciencia, como el Protocolo de Kioto, cuya meta consiste en disminuir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global, entre ellos el CO2, el metano, el óxido nitroso y diferentes tipos de gases industriales fluorados; o, el Protocolo de Montreal, diseñado para proteger la capa de ozono.

El inmovilismo político y empresarial frente al cambio climático

Si bien es cierto que España apuesta por modelos de transición energética, hay que tener en cuenta que, tras tres años consecutivos de emisiones de dióxido de carbono (estables), los niveles de los mismos han crecido, lo que se traduce en una falta de voluntad política. España, de hecho, es el cuarto país de Europa que más ha aumentado sus emisiones contaminantes.

“Grandes empresas presionan al Gobierno para que España tenga una ley de cambio climático”

El País, 11 de abril de 2018

De acuerdo con los datos ofrecidos por el Carbon Disclosure Project, entre 1988 y 2015 cien empresas fueron responsables del 71 % de emisiones de los gases de efecto invernadero, entre ellas China Coal (con un 14,3%), Saudi Aramco (con un 4,5%) y Gazprom OAO (con un 3,9%).

Sin embargo, las políticas energéticas de las grandes compañías son vitales en la batalla contra el calentamiento global, mediante ideas que fomenten una sana y eficiente innovación, que ayude, entre otras cuestiones, a reducir las emisiones de gases dañinos para nosotros y el planeta. Un ejemplo de medidas pro-planeta, podrían ser las que están llevando a cabo compañías como Telefónica, que desarrolla medidas para estimuar la reducción de combustible, con las que ha ahorrado 138 GWh y evitado la emisión de más de treinta mil toneladas de CO2.

Las estrategias que decidan llevar a cabo los diferentes Estados o empresas son una cuestión que escapa a nuestra capacidad, pero, puestas las cartas sobre la mesa, ¿qué harás tú por nuestra Tierra? ¿Saldrás a la calle en la próxima huelga? ¿Tomarás auténtica conciencia ecológica siguiendo la filosofía de las tres ‘erres’? ¿O verás el cambio climático con ojos “trumpistas”?