Unides Podem surge de la fusión entre Podem y Esquerra Unida del País Valencià, coalición que trata de emular en el territorio valenciano el acuerdo político alcanzado entre Pablo Iglesias y Alberto Garzón en las Elecciones Generales de 2016. Su candidato a la presidencia de la Generalitat es el alicantino Rubén Martínez Dalmau, y al igual que podría ocurrir en el resto del Estado, las últimas encuestas le otorgan una fuerte pérdida de alrededor de la mitad de los apoyos cosechados en las Elecciones Autonómicas de 2015, datos que supondrían pasar de los actuales trece diputados en Les Corts Valencianes a seis o siete diputados.

El programa electoral de Unides Podem engloba hasta 854 medidas recogidas en 290 páginas. Para comenzar, este hecho puede llegar a hacer que aquellos votantes interesados en leer sus líneas o bien directamente no las lean o bien lo hagan por encima, algo que puede llevar al votante a no analizar correctamente cada una de las ideas recogidas en el documento en cuestión. En cualquier caso, las propuestas de esta formación aparecen divididas en hasta cinco bloques temáticos ordenados de la siguiente manera: democracia, transparencia y participación; servicios públicos de calidad; derechos e integración; territorio valenciano; y nueva transición verde. Además, algunas de sus ideas aparecen redactadas en color morado (si son medidas feministas) o en color verde (en caso de estar relacionadas con la ecología).

Después de una potente introducción en clave nacional en que se asegura que “el modelo nacido de la Transición está agotado” o que “las demandas de mayor democracia y participación […] son inaplazables”, el programa electoral de Unides Podem se refiere al Estatut d’Autonomia. En este sentido, explica que el objetivo final de sus propuestas sería “conseguir que nuestra norma superior autonómica se construya desde la participación […] y no, como hasta ahora, fruto de una negociación de despachos en la cual el pueblo valenciano no ha tenido ninguna capacidad de decisión directa”. No obstante, resulta interesante recordar que, en sus últimas comparecencias ante los medios de comunicación, el candidato Martínez Dalmau ha defendido que una hipotética repetición del Pacte del Botànic pasaría por la entrada de Unides Podem a la Generalitat, declaraciones que suponen pedir indirectamente despachos, ya sea en conselleries, secretarías autonómicas o demás instituciones de autogobierno. 

En materia política, este programa electoral incluye un curioso apartado cuyo título reza: “Desprofesionalización de la Política”. Para Unides Podem, esta suerte de adaptación de la clase política a los nuevos tiempos consistiría en acciones de la talla de limitar el mandato del president/a de la Generalitat a dos legislaturas, establecer límites salariales para los diferentes cargos públicos o evaluar el cumplimiento de los programas de las diferentes formaciones políticas, así como estudiar medidas revocatorias para aquellos diputados de Les Corts Valencianes que incumplan su programa. En esta línea, la coalición encabezada por Martínez Dalmau se declara completamente a favor de derogar cualquier tipo de barrera legal para la obtención de representación parlamentaria en Les Corts, que en la actualidad se encuentra situada en el 5%, de acuerdo con la Ley Electoral Valenciana, que data de 1982. Además, propone la celebración de referéndums sobre cualquier materia de competencia autonómica o municipal “con un espíritu garantista y abierto a la participación directa de la ciudadanía”, se argumenta.

En materia económica, una de las medidas estrella de Unides Podem es la implantación de una Renta Básica Universal. Esta RBU sería de carácter individual (cada miembro de la familia debería disfrutar de una propia, pues argumentan que sería injusto otorgar una RBU a una familia de tres miembros y otra RBU a una de siete personas); indefinida (el beneficiario/a de la RBU disfrutaría de ella hasta solventar sus dificultades económicas) y suficiente. En una hipotética primera fase, tendrían derecho a la Renta Básica Universal aquellas personas residentes en la Comunitat Valenciana que figuren inscritas en el SERVEF y que no tengan derecho a ninguna prestación contributiva o al subsidio por desempleo.

Por otra parte, esta formación política aspira a convertir los Presupuestos Anuales de la Generalitat en unas cuentas participativas, tal y como ya ha ocurrido en el Ayuntamiento de Valencia, donde su marca València en Comú ha ejercido una presión mayor sobre el Govern de la Nau. Finalmente, se propone saltar del 0.15% al 0.7% en referencia a la partida presupuestaria anual de la Generalitat destinada a la cooperación internacional con origen o destino en la Comunitat.

En materia administrativa, el programa electoral de Unides Podem recoge la supresión de las diputaciones provinciales con la única pretensión de otorgar un mayor protagonismo a las corporaciones municipales, si bien las diputaciones se erigen a día de hoy, pese a sus posibles deficiencias, como un perfecto hilo conductor entre ayuntamientos (ya lo decía uno de los últimos eslóganes institucionales de la Diputación de Valencia: “Ajuntament d’Ajuntaments”). De esta manera, estos entes provinciales serían sustituidos a través de la Ley de Comarcalización por una suerte de consejos comarcales, implantados desde hace décadas en Catalunya.

Además, se apuesta por modificar algunas de las cifras de Les Corts Valencianes para facilitar el acceso a la Cámara de Iniciativas Legislativas Populares (ILP) o la puesta en marcha de comisiones de investigación; eliminar el aforamiento de sus diputados y de los miembros del Consell, “que tendrán que ser juzgados por los tribunales ordinarios como cualquier ciudadano o ciudadana”; y prohibir la contratación pública con empresas vinculadas a casos de corrupción o deslocalizadas, con especial atención a las offshore.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, arropó a su candidato valenciano en un mitin celebrado en Feria Valencia el 17 de Abril / Biel Aliño

En materia educativa, las diferentes propuestas de Unides Podem pasarían por la remodelación de aquellos centros escolares más antiguos y por la construcción de colegios nuevos en aras de fomentar un sistema educativo valenciano inclusivo y respetuoso con su impacto medioambiental. Además, la formación de Martínez Dalmau exigiría la reversión de los conciertos educativos y la no cesión de terreno público para uso privado, pues argumentan que “la existencia de la [escuela] privada-concertada plantea una situación muy grave: la financiación con fondos públicos de un ideario que no es el de toda la sociedad”. Por otra parte, se hace referencia a la potenciación de un plurilingüismo castellano-valenciano, si bien no quedan mencionados otros idiomas como el inglés.

Desde una perspectiva eminentemente universitaria, se propone igualmente garantizar el acceso universal a la educación universitaria sin importar los ingresos, hecho que sería posible mediante una reducción del actual importe de las tasas universitarias y una promoción y ampliación del actual número de becas. Finalmente, desde Unides Podem apuestan por la creación de un Plan de Retorno del Talento, si bien no queda recogido a través de qué medidas podría ser llevado a cabo. A esta idea se añadiría la desaparición de la figura de los becarios y las becarias, sean de investigación o de prácticas, considerándolos personal laboral que ha de disfrutar de un contrato de trabajo con los mismos derechos que cualquier trabajador o trabajadora convencional.

En materia sanitaria, este partido político marcadamente progresista defiende la gratuidad de la salud bucodental, que sería incluida en un sistema valenciano de sanidad universal con la atención primaria como principal eje vertebrador. Y lo que es más importante: la definitiva recuperación de aquellos centros hospitalarios en régimen de concierto, como ha sido el caso del Hospital de Alzira y como sería el caso de los de Dénia o Torrevieja, que serían derivados a la gestión pública directa. “Se cumplió lo indicado en el Pacte del Botànic, pero ha habido por parte del PSPV-PSOE retrasos e indecisiones en continuar por esa senda”, se critica desde Unides Podem. Otros servicios sanitarios de la talla de hematología o radiología serían recuperados igualmente por parte de la sanidad pública. 

En cuanto a los medios de comunicación públicos valencianos, el objetivo de la formación de Martínez Dalmau sería garantizar una correcta financiación para À Punt Mèdia. En este sentido, se apostaría por “unos medios de comunicación públicos plurales, diversos y ricos en contenidos” íntegramente en valenciano, incluidos sus bloques publicitarios, cuya oferta se emite mayoritariamente en lengua castellana. “Existen ya múltiples medios de comunicación en otras lenguas y solo uno en la nuestra”, alegan en su programa electoral.

Para concluir, resulta imprescindible resaltar que son constantes las referencias a un hipotético aumento de la plantilla del funcionariado valenciano y de otros cargos públicos con el objetivo de solucionar algunos de los problemas actuales del conjunto de la Administración valenciana. Así queda recogido en un programa electoral contra la violencia género, a favor de la igualdad y a favor de los derechos LGTBI, que serían ampliados y desarrollados gracias a la Ley aprobada recientemente en el Parlamento valenciano.

 

En la imagen de portada de este artículo: Rubén Martínez Dalmau, candidato de Unides Podem a la presidencia de la Generalitat (Kike Taberner)