La correponsal: El Periodismo de Marie Colvin

Rosamund Pike está brillante en el mejor papel de su carrera, interpretando a la gran reportera de guerra

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Marcharse a cubrir una guerra no es una oportunidad que se presente a todo periodista, tampoco todos los periodistas quieren introducirse en estos berenjenales. Por eso los que acuden a ellas y entregan su vida por informar a la sociedad son concebidos como héroes, aunque solo para unos pocos. Los José Couso, Robert Capa o Julio Anguita Parrado se dejaron la vida en el campo de batalla por contar lo que sucedía en las diferentes guerras que cubrieron. Lo mismo sucede con Marie Colvin, una periodista reconocida a nivel mundial por sus trabajos sobre la guerra. Aportaba lo que la mayoría de medios no se atrevían o no querían sacar a la luz.

La encarna una sensacional Rosamund Pike, que fue nominada al Globo de Oro por esta interpretación. Dota a la corresponsal de guerra de un férreo carácter que le permitía sobreponerse a las adversidades para ir a buscar historias. En ella se aprecia a una mujer persistente, con las ideas claras y que quiere contarle al mundo todo aquello que los gobiernos tratan de ocultar. Fuma a todas horas y bebe demasiado, excepto cuando trabaja. Lo hace junto a un prestigioso fotógrafo llamado Paul Conroy, interpretado por Jamie Dornan, conocido por haber protagonizado la saga de Cincuenta sombra de Grey.

El aclamado director de documentales Matthew Heineman guía la película hacia la figura de Colvin, que lleva el peso del largometraje, con muchos primeros planos. Presenta una fuerza visual que transmite las emociones que probablemente se sientan en el campo de batalla, donde ella estuvo. Da voz a millones de civiles que tuvieron que convivir con la miseria y las penurias que arrastran los conflictos bélicos. Unas condiciones pésimas que se muestran en la gran pantalla y que suscitan al espectador a reflexionar sobre lo que sucede en algunas partes del mundo.

La corresponsal transmite lo que es cubrir una guerra desde dentro, tratando de dar visibilidad a los civiles como sucede en Fuego sobre Bagdag. Precisamente al personaje de Robin Williams en Good morning, Vietnam no le dejaron contar la verdad, un aspecto que sí se aprecia en esta cinta británica. Son tres maneras de representar una temática pero la británica tiene un enfoque más realista, con una protagonista bien definida.

Colvin era puro entusiasmo periodístico porque por muchas pesadillas que pudiese tener a raíz de las guerras no quería dejar escapar la oportunidad de contar historias. Recorre Sri Lanka, Irak, Libia y Siria para transmitir lo vivido en cada uno de los lugares. Esa era su manera de entender el periodismo y así se ve reflejado en la película basada en el artículo de la periodista Marie Brenner, publicado en Vanity Fair. Precisamente Brenner firma también el guion, junto a Arash Amel.

Merece la pena permanecer en las butacas para ver con detenimiento los créditos finales, que dejarán preocupado a más de uno. Conocer la verdad nunca viene mal.