Casi 11 millones menos de viajeros en Cercanías en los últimos diez años

La Associació Valenciana pel Transport Públic denuncia que València tiene la red de Cercanías "más afectada de toda España, con un 11% de impuntualidad"

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La Associació Valenciana pel Transport Públic explica la "caída del 42 % de los viajeros" / Renfe

La impuntualidad y las cancelaciones de trenes, la subida de precios o la falta de una integración tarifaria están detrás del descenso de los viajeros de Cercanías Valencia (Renfe), una cifra que ha caído un 42% en tan solo 10 años, lo que supone una pérdida de viajeros de casi 11 millones.

Así lo ha denunciado este jueves la Associació Valenciana pel Transport Públic (AVPTP), una entidad que nació para afrontar un problema que afecta gravemente a la sociedad valenciana: la ausencia del transporte público que esta merece.

Según ha afirmado en su perfil de Twitter, la calidad del servicio «ha caído en picado, y con ella los viajeros». Además, a la «mala gestión» se han sumado unas obras «el motivo de las cuales tiene más a ver con marketing político que con una necesidad real de la sociedad».

Entre las causas directas de la pérdida de viajeros, la asociación ha destacado en primer lugar la impuntualidad. Así, explican que la misma Renfe reconoce que la puntualidad ha empeorado en los últimos años. «El núcleo de València es el más afectado de toda España, con un 11% de impuntualidad», han lamentado.

Como referencia, la impuntualidad del núcleo de Madrid es del 4% y la de Málaga, la mejor de España, no llega al 2%. Además, en estas cifras «cuenta igual un tren que puerta 5 minutos de retraso que uno que en puerta 30, caso que es bastante habitual», han advertido.

Gráfico: Associació Valenciana pel Transport Públic

En cuanto al tiempo de viaje, la segunda causa que apunta la asociación de transportes, han explicado que Renfe ha incrementado los tiempos de viaje para tener más margen, «puesto que no podían cumplir los horarios».

Por ejemplo, un tren que viaja un día laborable entre Castelló de la Plana y Valencia parando en todas las paradas podía tardar entre 1h 7’ y 1h 12’ en 2004. En 2018 ese mismo tren tarda entre 1h 21’ y 1h 32’. Entre 14 y 20 minutos más de viaje.

La impuntualidad y las cancelaciones de trenes, entre las causas de la pérdida de viajeros

A ello se suma el hecho de que como la red de Cercanías «no tiene prácticamente conexiones con otros transportes, hay que sumar los tiempos desde el origen hasta el destino reales». Como referencia, el mismo trayecto en coche, la alternativa para quien no puede confiar en el servicio de Cercanías, cuesta una hora.

Las cancelaciones que sufren algunos servicios es otra causa, ya que Renfe cancela servicios cada día por varias razones, entre las que se encuentran la falta de personal, la falta de material (trenes) o las incidencias técnicas. Y según han matizado, la compañía «lo hace sin tomarse la molestia de informar los viajeros».

En este sentido, han explicado que el núcleo de València es el más afectado de toda España por las cancelaciones. De un 0,1% en 2013 ha pasado a un 4,5% en 2018. De hecho, ninguno de las otras redes llega al 1% de trenes suspendidos. La siguiente más afectada es Madrid, con un 0,6% de trenes cancelados.

Además, han criticado que Renfe no informa los usuarios de las incidencias o modificaciones del servicio, «que son diarias». De hecho, según la Associació Valenciana pel Transport Públic «es habitual encontrar viajeros en las estaciones esperando un tren que ha sido cancelado». Por ejemplo, han concretado que Renfe suprimió «recientemente» el servicio entre l’Alcúdia y Moixent «sin avisar a los usuarios y metió uno o dos taxis de sustitución, con ocho plazas como máximo». «Cosas como esta ocurren constantemente desde hace muchos años», han denunciado.

Otra de las causas por la bajada de viajeros es la subida de precios. Según el colectivo, los ingresos «se han mantenido a pesar de la caída de la calidad del servicio y los viajeros, puesto que los precios han aumentado». El billete sencillo cuesta en 2019 un 50% más que en 2008, pero la inflación en ese periodo ha sido únicamente del 14,28%, han explicado.

Gráfico: Associació Valenciana pel Transport Públic

Asimismo, han matizado que el servicio de Cercanías no está integrado con otros transportes a través de transbordos y tiene un sistema de apoyos y tarifas totalmente independiente. «Esto dificulta los desplazamientos, puesto que lo más habitual es combinar varios medios de transporte», han aseverado.

En este sentido, han citado que recientemente la Autoridad de Transporte Metropolitano de València ha firmado un acuerdo con Renfe para poder cargar sus títulos en tarjetas Móbilis. «En cualquier caso, hasta que no se llegue a una integración tarifaria real el problema seguirá existiendo», han matizado.

«Todo esto es a consecuencia de varios factores: una mala gestión de base (que es una cuestión política), la falta de recursos humanos y materiales, la recesión económica de entre 2008 y 2012, y las obras para llevar el AVE a varias ciudades a expensas de su servicio de Cercanías», han explicado.

«Desde la AVPTP no cuestionamos las obras, que son necesarias para poder tener un Corredor Mediterráneo competitivo y a la altura de las necesidades, sino la forma de llevarlas a cabo», han asegurado, al tiempo que han puntualizado que «en cualquier caso, consideramos que no se están dedicando los recursos necesarios para el corredor».

No obstante, sí que cuestionan la necesidad de llevar el AVE a Castelló, una actuación que califican de «puro marketing político«. «No se trata de un servicio de alta velocidad porque la infraestructura no lo permite y la ciudad ya disponía de servicios equivalentes de larga distancia previamente», han alegado. «Esto solo ha hecho que empeorar el servicio de Cercanías y encarecer los trayectos de larga distancia».

En definitiva, «el Gobierno central tendría que dedicar los recursos necesarios porque Cercanías València, un servicio público esencial, llegue a un nivel de dignidad y calidad que ahora no tiene. Esto garantizará los derechos de los ciudadanos y hará, indudablemente, que los viajeros aumenten».