El Brexit avanza y su longeva monarca, Isabel II, ha aceptado hoy mismo la petición del conservador Johnson, lo que ha llevado a una contrariada respuesta desde la oposición y a ser el punto de todas las miradas del resto de países miembros.

Según han informado las autoridades del país, la Cámara de los Comunes estará cerrada hasta el 14 de octubre, para lo que el opositor del premier, Jeremy Corbyn, ha exigido pedir una moción de confianza tras categorizar los movimientos de Boris Johnson como un «ultraje» y «amenaza» para la democracia de su nación.

Asimismo, el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, señala la situación de «escándalo constitucional» / Foto: Cordon Press

Las consecuencias del Brexit no prometen el oro y el moro, sino una caída de su PIB que podría llegar hasta el 3% en 2020 (según este informe), además de una depreciación de su moneda y un incremento del 1,5% del paro, lo que motivaría la emigración de sus conciudadanos.

Países como Noruega, Liechtenstein, Islandia y Suiza (excepto este último), son miembros del Espacio Económico Europeo, que permite una libre circulación y promete ser una opción tentadora para cuando el Reino Unido ya no sea parte de la Unión Europea.

En cuanto a los españoles residentes en Reino Unido, aclarar que de momento no han habido cambios legislativos para obtener vivienda y trabajo en dicho territorio; asimismo, los británicos que vivan en nuestro país, cifra de habitantes que asciende hasta los casi 300.000 individuos, se acogen al derecho de libre circulación de la Unión Europea, hecho que puede verse interrumpido en el futuro, ya que cuando salgan dejarán de participar en el Acuerdo Schengen pero, por otro lado, también hay que tener en cuenta la institución mencionada en el párrafo anterior, solución a este inconveniente.

Sobre la circulación de ciudadanos británicos, España es uno de los puntos más interesados. Esto se debe a la jugosa cifra de ingresos que deja en las arcas del estado durante sus periodos vacacionales, en los que también cabe recordar la parte negativa de muchas de estas experiencias donde se dan muestras de falta de respeto, abuso e irresponsabilidad total. ¿Alguien dijo balconing?

Aunque aún es pronto para hablar de manera definitiva, los argumentos que nos transmiten los políticos, la prensa y los expertos no sólo informan de males (y un puñadito pequeño de bienes) para el Reino Unido, sino para los países que deseen sus productos, ya que aquellos que no llegaran a acuerdos bilaterales podrían toparse con aranceles de película de miedo, de la misma forma que se espera que sus exportaciones caigan un 8% entre este año y 2022, que se creen un gran número de visados para viajar, etc.

Érase que se era… Un parlamento disuelto en 1653

Esta no es la primera vez que ocurre. Allá, en el siglo XVII, Oliver Cromwell, líder político y militar inglés, se encargó de la decapitación del rey Carlos I y de instaurar la Mancomunidad de Inglaterra, para lo que más tarde se instituiría un Consejo de Estado.

Desde mediados de 1649 y hasta 1651, las distintas partes del Parlamento comenzaron a tener fuertes discusiones mientras Cromwell se encontraba ausente, para lo que en su regreso intentó convencer a los integrantes del Parlamento para que fijaran el día de las siguientes elecciones, juntando a los tres reinos bajo una única política y poniendo en marcha una iglesia nacional tolerante.

Sin embargo, el «Parlamento Rabadilla» (Rump Parliament) dudó en esta elección y Cromwell, frustrado ante este esta irresolución y los retrasos en cuanto a las alternativas para los impuestos religiosos y otros asuntos, decidió disolver el Parlamento en 1653, donde el poder pasó temporalmente a un consejo que debatió sobre la forma que debía tomar la constitución.

Fragmento de la película Cromwell, de 1970

¿Qué hay de las dos Irlandas?

Los conflictos de Irlanda del Norte de la segunda mitad del siglo XX continúan todavía hoy, a una escala muy pequeña, pero que se han cobrado vidas como la de la Lyra McKee, periodista asesinada el pasado 18 de abril en Londonderry.
La frontera de alrededor de 500 kilómetros que separa los territorios recogerá revisiones de un 8% de los transportes después de que se formalice el Brexit, como en una especie de control de aduanas.
Irlanda del Norte y la República de Irlanda quedarían divididas de forma definitiva, espectáculo no muy bonito de ver / Foto: AFP

Hay probabilidades de que siga existiendo el Área Común de Viajes (CTA, en inglés), zona bilateral británico-irlandesa que autoriza el libre movimiento de ciudadanos de ambos países entre las islas de Irlanda, Gran Bretaña, la Isla de Man y las Islas del Canal.

¿Dónde llegaremos a parar en un mundo con cada vez más fronteras? Como bien dijo Manuel Rivas en ‘El lápiz del carpintero’, «lo único bueno que tienen las fronteras son los pasos clandestinos«.