Julius Fučík fue un periodista checo nacido a principios del siglo XX por el que tal día como hoy, ocho de septiembre, conmemoramos el día del periodista. Nuestra profesión tiene como propósito transmitir de la manera más objetiva posible la realidad para brindar la libertad que merecen todos los ciudadanos.

El motivo por el cual este nombre es tan destacado para quienes trabajamos en nombre de este oficio se remonta al periodo de la Segunda Guerra Mundial, cuando en abril de 1942 fue detenido por la Gestapo y trasladado a Berlín en el verano del año siguiente, torturado y decapitado por su forma libre de pensar.

Una de sus obras más conocidas es ‘Reportaje al pie de la horca’, sacado folio a folio de la prisión y publicado en el 45. Fue traducido a noventa lenguas.

“Vosotros que sobrevivís a estos tiempos no debéis olvidar. No olvidéis lo bueno ni lo malo… Quiero que se sepa esto, que no había héroes sin nombre aquí; que eran personas con nombres, rostros, anhelos y esperanzas, y que el dolor de los últimos no era menos que el dolor de los primeros … El deber del hombre no termina con esta lucha, por ser un hombre seguirá exigiendo un corazón heroico mientras la humanidad no sea del todo humana». (Sacado de ‘Prayers, paraders in Berlin’, de 1985).