Las noticias falsas, herramienta política por excelencia

Una sociedad contaminada por los bulos

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Fake news - Noticias falsas
Un usuario consultando las noticias en su móvil y en el ordenador

En 2022 el público occidental consumirá más noticias falsas que verdaderas y no habrá suficientes herramientas para contrarrestarlas”. Así de contundente se muestra un informe de Gartner, consultora líder en tecnologías de información a nivel mundial. Dicho informe fue publicado en 2017 y a día de hoy sigue preocupando esa tendencia que conduce a la sociedad hacia la mentira.

La era digital ha revolucionado completamente el ritmo de trabajo en las redacciones. Cuando solo existía el papel había mucha más tranquilidad en el gremio. Los periodistas sabían que tenían un horario establecido como tope para dejar preparadas sus publicaciones. Sin embargo, con la irrupción de Internet se han tenido que adaptar a una velocidad de trabajo mucho mayor. Ahora, cuando un enviado especial acude a una rueda de prensa tiene que ir preparando la noticia en algún dispositivo electrónico. Una vez redactada se la envía a los compañeros que están en la redacción para que la cuelguen lo antes posible en la red. De lo contrario el índice de visitas podría marcharse hacia la competencia, algo que se vigila cada vez más para atraer a los anunciantes.

“La temporalidad de los acontecimientos reflejados en el medio periodístico es un factor decisivo, ya que las informaciones aparecen de manera mucho más ágil y sin temor a la limitación de espacio. Por esa razón podemos encontrarnos en la página de un periódico una afluencia de noticias muy numerosas durante la jornada respecto a un solo tema”, escribía la periodista Paula María Pérez Blanco en 2016 en su columna de El País. Sin embargo, “la frecuencia de actualización y la inmediatez son armas muy potentes que hay que tratarlas con precaución, ya que se puede generar una saturación de contenido y crear sobreinformación”.

Este fenómeno también preocupa en la profesión porque puede terminar conduciendo al periodismo de declaraciones debido a que no hay un límite de publicaciones diarias. Por eso desde algunos medios se insiste tanto en saber interpretar las citas de los protagonistas y no convertirse en su altavoz.

A la hora de realizar un tratamiento sobre las noticias falsas hay que distinguir entre las que se hacen intencionadamente y las que se publican por mala praxis del periodista. “Hay determinadas páginas webs que se definen como medios de comunicación cuando no lo son, entre otras cosas porque se dedican a fabricar bulos. Ningún medio de comunicación está libre para difundir una noticia que luego se demuestre que es mentira, ahí está el trabajo de verificación del periodista. Puede suceder porque alguien mintió o por mala praxis”, matiza Noa de la Torre, presidenta de la Unió de Periodistes.

Ese es uno de los motivos por los que se insiste por parte de los profesionales de la comunicación en que hay que verificar la información. De lo contrario se estaría cometiendo un error de cara al contenido que se le traslada al público. “No me puedo arriesgar si dudo de su veracidad. En nuestra contra está la velocidad de publicación”, añade.

Discipuli.es prepara una cobertura especial para cubrir el 10N

Los bulos en las redes sociales

Las redes sociales han revolucionado por completo la forma de comunicar, ahora un político puede dirigirse a los ciudadanos a través de ellas. Ya no ven la necesidad de comparecer ante los medios de comunicación. Este fenómeno ha sido impulsado principalmente por Donald Trump que ante su desconfianza de la prensa ha preferido optar por esta vía.

En la Casa Blanca son conscientes de que por este canal también pueden llegar a un sector del público sin la necesidad de que el medio de comunicación, que publique la información, escoja un enfoque contrario a su deseo. Pese a ello, si trasladamos este fenómeno a España podemos apreciar que Twitter apenas aglutina a 4,9 millones de españoles, según un estudio de The Social Media Family.

Si tenemos en cuenta que en España viven más de 45 millones el porcentaje de usuarios es muy escaso. Sin embargo, existe una tendencia por parte de los partidos para influenciar con sus mensajes. Esto no quiere decir que empleen sus cuentas bajo la finalidad de difundir contenido falso, sino que tratan de persuadir a diario.

La irrupción de los medios digitales y la velocidad con la que se trabaja en ellos ha abierto la posibilidad de que los políticos jueguen todavía más sus bazas. Así tratar de decir falsedades porque saben que la noticia se tiene que publicar lo antes posible. Este fenómeno ha abierto nuevas posibilidades en el mercado de la comunicación con la creación de empresas que se dedican a desmentir bulos.

Los debates electorales, las manifestaciones o catástrofes son algunos de los principales acontecimientos en los que hay que tener especial cuidado con la difusión, de imágenes y vídeos, que se hace a través de las redes sociales porque muchas veces hay usuarios que aprovechan material de archivo para engañar a la sociedad.

Ante este tipo de situaciones mediáticas los expertos recomiendan prudencia y seguir las indicaciones de las fuentes oficiales. Por ejemplo, en agosto se difundió por Twitter un vídeo que supuestamente mostraba la relación entre el Open Arms y las mafias que trafican con personas. El tuitero decía que nunca se había sido emitido en España, algo que Newtral desmintió diciendo que ambas premisas eran falsas y que ese fragmento fue incluido en el documental Astral de Salvados.

Cabe señalar que Facebook es una red social que engloba a personas de una variedad de edades mucho mayor que Instagram o Twitter. Por eso hay una gran disparidad en el comportamiento y en la forma de interactuar a través de esta plataforma. La mayoría de sus usuarios no comparten noticias falsas, según un estudio realizado durante las elecciones a la presidencia de Estados Unidos en 2016. Pese a ello, dicho estudio demostró que los mayores de 65 y con tendencias a apoyar al partido republicano sí las comparten. Este fenómeno pudo ayudar a influir en la opinión pública, así como en los votos, debido a que buena parte de la información apoyaba a Donald Trump y criticaba a Hillary Clinton.

Ante la problemática generada por la irrupción de las noticias falsas, Instagram decidió crear una herramienta para denunciar los bulos, aunque no existe la opción de eliminarlos. Lo que se empezó a hacer fue reducir su visibilidad al pulsar en el icono situado encima de la imagen que da la opción de denunciarlo por “información falsa”. De esta manera, la red social envía las publicaciones sospechosas al Consorcio Internacional de Fact Checkers (IFCN) para verificarlas, según publicó El Condidencial.

10N: Vox es ya la tercera fuerza más votada y el PSOE pierde la mayoría absoluta en el Senado

En España se ha visto el avance progresivo de la extrema derecha con Vox, que en las últimas elecciones logró ser la tercera fuerza en los resultados a nivel nacional. Lo consiguieron días después de anunciar que iban a vetar a una serie de medios de comunicación y programas de televisión a asistir a sus actos. Alegaron “problemas de aforo” para seguir el “estricto protocolo de seguridad”. Esta situación generó mucho revuelo entre los profesionales de la comunicación porque sentían que se volvía a una etapa de censura. “Me parece una actitud muy grave por parte de un partido que recibe financiación pública porque supone un atentado contra la libertad de expresión”, asegura Noa de la Torre.

El partido de Santiago Abascal está siguiendo una estrategia similar a la del bloque republicano en USA para hacerse un hueco. Los vetos a la prensa y las intervenciones cargadas de bulos son una constante en sus respectivas apariciones públicas.

Nivel de credibilidad en los medios digitales

Hay esperanza en los medios digitales

En 2018 el Reuters Institute de Oxford publicó un análisis de credibilidad de los medios a nivel mundial en el que participaron expertos. Para ello realizaron una encuesta a 75.000 consumidores de información de 24 países europeos y una docena de América y Asia. En ella se decía que los medios digitales españoles tenían una valoración de 5,84 en la confianza que le confieren. Estos valores superan los de la credibilidad informativa de las televisiones o los periódicos impresos. Cabe destacar que España fue de los países mejor valorados en el apartado de medios nativos digitales.

Estos resultados auguran esperanza dentro de la profesión para que la sociedad pueda continuar informándose por los medios que mayor credibilidad le confieran. “Los lectores a la larga saben distinguir fuentes fiables de las que no lo son”, apunta Salvador Enguix, delegado de La Vanguardia en la Comunitat Valenciana. “Ahora ha llegado el momento en que los periodistas le digamos a la gente lo que es veraz y lo que no. Lo de las fake news no es nuevo de ahora, ya existía antes”. Por eso es el momento en el que “la prensa tiene la obligación de seguir su camino y las noticias falsas el suyo. La gente tendrá que elegir. El periodismo es contar la verdad”.